En torno a Piketty: reflexiones sobre el crecimiento económico y la desigualdad

Comparto articulo sobre debate acerca de la v desigualdad y desarrollo económico dentro del modelo neo-liberal, teniendo como telón de fondo el libro de Piketty “reflexiones claves sobre el crecimiento económico y la desigualdad”

Economistas Frente a la Crisis

A continuación reproducimos una presentación de Carles Manera (@carlesmanera) Catedrático de Historia Económica de la UIB y miembro de Economistas Frente a la Crisis  “En torno a Thomas Piketty: reflexiones claves sobre el crecimiento económico y la desigualdad.”

Así mismo rescatamos un post, también de Carles Manera, escrito a raíz de las críticas vertidas por el Finacial Times al libro de Thomas Piketty.

Thomas Piketty y el Financial Times

El Financial Times salió al rescate del pensamiento más conservador al cuestionar de manera muy dura algunos de los cálculos y de las fuentes del libro de Thomas Piketty sobre el capital del siglo XXI.

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Develando la desigualdad

Comparto con ustedes esta articulo del economista chileno  Raúl González Meyer publicado en http://www.cooperativa.cl, en el cual identifica las condiciones y factores que sostiene y reproducen la desigualdad económica, enraizada en la organización del sistema económico que nos rige. Propone igualmente las condiciones necesarias para impulsar cambios en la lógica que gobierna un sistema económico que estructuralmente produce desigualdad….

 

“Ya resulta reiterativo y tedioso afirmar que Chile necesita cambios y políticas para una situación más igualitaria de los ingresos. Las nociones de deuda social, crecimiento con distribución, desarrollo con inclusión o integración, y otros, han estado en la discursividad de estos últimos 25 años.

Ellas suelen sacar la cabeza sobre la superficie en tiempos de elecciones presidenciales, de encuestas CASEN, de algún informe de la OCDE o de las periódicas catástrofes “naturales”.Todas ellas ponen más al desnudo las diferencias socio-económicas del país, marcadas no solo por la pobreza sino también por la “extrema riqueza”.

Ha estado de moda afirmar que la opción de los pobres y frente a la desigualdad, es que aquellos aumentan su “capital humano” propio, que “inviertan” en ellos mismos.Pero sabemos que sin una acción pública reestructurante la educación reproduce la desigualdad heredada.

Adicionalmente, esa eventual formación de capital humano de los sectores de menores ingresos, solo puede realizarse si se encuentra con una estructura de empleo que permite que ese mayor potencial de productividad se pueda concretar en trabajos calificados. Pero la estructura chilena de empleo ya ha sido criticada por la enorme cantidad de empleos de baja calificación y la falta de una política sustantiva que cambie la matriz productiva asentada en buena parte en una estructura exportadora de escaso valor agregado, basada en la renta de recursos y condiciones naturales.

Y aun cuando esta estructura de empleo fuese mejor, la desigualdad no disminuiría si en esos mejores empleos, con mayor productividad, los trabajadores no tuviesen capacidad de que se transforme en mejores salarios relativos, lo que tiene que ver con las condiciones de negociación y de poder que puedan tener.

Aun con lo complejo de lo anterior, ello es solo una parte del problema total, pues tampoco podrá haber más igualdad sino se actúa sobre la impresionante concentración de activos económicos: empresas, tierra, financieros que sigue teniendo lugar en Chile; si no se actúa sobre un sistema tributario regresivo; si no se actúa sobre la forma concentrada de los mercados que permite la extracción de excedente desde las pequeñas empresas hacia las grandes y la precariedad de los trabajadores de las primeras; sino se actúa sobre discriminaciones de clase, de apellido, étnicas, de género y de lugar.

Actuar sobre todo ello, imposible de esquivar si se quiere producir igualdad, es cambiar orientaciones centrales del estilo de desarrollo.

Ello no es fácil, pues también son parte de la realidad otros “datos duros”. Para el liberalismo radical, que modeló la economía chilena “desde arriba” a partir de 1975, la igualdad no es un objetivo buscado. Al contrario, ve en la preocupación por ella la fundamentación de políticas distributivas que detienen el crecimiento y a lo cual denomina, sin mucha sutileza, populismo.

Aun más, la desigualdad es vista positivamente como fuente de esfuerzo individual para alcanzar a los que están más arriba; la emulación de la riqueza como fuente del emprendimiento.

Para tener un discurso en “lo social” contrapuso la búsqueda de mayor igualdad con la superación de la pobreza, pues lo primero llevaba al estancamiento y con ello a más pobres, y lo segundo significa crear el mejor clima a los empresarios que así crearán empleo.

La preocupación proviene solo cuando grados altos de desigualdad parecen estar a la base de movilizaciones y de futuras y amenazantes inestabilidades que pueden poner todo el sistema en cuestión.

La mirada fría de los últimos 3 a 4 decenios de la historia económica nacional debe hacernos concluir que más allá de discursos y promesas, el crecimiento ha estado asentado en la desigualdad. Esta no ha sido una anomalía, sino una condición y una resultante del tipo de expansión económica de Chile.

Esta expansión no puede explicarse al margen de la privatización de la economía, de la inmensa cantidad de capitales acumulados y concentrados, de la consolidación de “grupos económicos”, de la oligopolización de innumerables mercados, de la gran presencia del capital extranjero. La mayor política social de los decenios más recientes, posible por los mayores recursos estatales de la propia expansión económica, solo ha logrado evitar que la desigualdad de ingresos crezca aún más.

Por tanto, asumido en serio, el cambio de esa desigualdad instalada en la anatomía y fisiología del funcionamiento de la economía chilena supone actuar sobre factores en buen grado intocados en las propuestas de mayor igualdad que por ello se transforman en retórica y velan sus causas mayores.

Intervenir en serio sobre la desigualdad no es por ello cuestión de “buena onda”, buscando no producir efecto en la sensibilidad epidérmica de grupos que se opondrán a ello por principio y por intereses; porque saben que una mayor igualdad real produciría remezones mayores a la forma en que ha funcionado la economía y la sociedad.

Dado el poder de dichos grupos en el mercado, en el manejo del capital, en el sistema político, en los medios de comunicación, en el imaginario medroso a crear frente a no importa cual política igualitaria, toda reforma sustantiva solo puede provenir y sostenerse desde una gran base social y política”.

Thomas Piketty, “El capitalismo en el siglo XXI”: la gran desigualdad…

reseña de libro que expresa en datos la enorme desigualdad y cconcentracion de riqueza hoy en nuestra sociedad, una realiadad alarmante e inaceptable si queremos construir un mundo socialmente inclusivo

CIENCIAS SOCIALES HOY - Weblog

¿Cómo podemos utilizar lo que aprendemos del libro de Thomas Piketty sobre el capitalismo del siglo XXI?
por Eric Toussaint

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El Libro Le capital au XXIe siècle |1| es indispensable para aquellas y aquellos que quieren saber más sobre el reparto desigual de la riqueza en el seno de “las sociedades”.
Leyendo esta enorme obra (950 páginas, a las que se agrega una gran cantidad de datos estadísticos y tablas accesibles por Internet |2|), llegamos a una primera conclusión: el movimiento Occupy Wall Street tenía mucha razón en poner en su punto de mira al 1 % más rico.

En efecto, en Francia, en 2013, el 1 % más rico posee el 22 % del patrimonio total del país. |3| En el Reino Unido, posee el 30 %, en Suecia el 20 % y en Estados Unidos, el 32 % |4| Si incluimos la parte de la riqueza escondida en…

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apuntes sobre la desigualdad parte II

 

azteca-cosecha

En el articulo anterior esbocé algunas preguntas generales que guían mi reflexión acerca de la desigualdad al interior de las sociedades humanas, tratando de descubrir el porqué prácticamente en todas las sociedades complejas se generan procesos de diferenciación interna que desembocan en la existencia en grupos que concentran poder y privilegios en contraste a otros grupos, por lo general mayoritarios en número, que carecen de poder y se encuentran subordinados a los intereses de los primeros. Sin duda se trata de un problema teóricamente complejo de resolver, y que forma parte del debate ideológico y teórico dentro de las ciencias sociales desde hace por lo menos un par de siglos, y que hoy se hace más vigente por la incapacidad de los Estados y de los sistemas económicos por generar sociedades mas igualitarias o mas inclusivas en cuanto a oportunidades y derechos de acceso a los bienes y recursos que la misma sociedad produce o valora y por que la propia promesa de la modernidad choca con la triste realidad que ella misma ha provocado.

Ahora bien, cabe preguntarse si la desigualdad es un problema legitimo de ser considerado en la ciencias sociales como tal o si en realidad constituye algo “connatural” al ser humano y en particular al ser social y que debe aceptarse como un resultado inevitable del propio progreso y evolución de la humanidad. La respuesta a esta interrogante trasciende a las ciencias sociales y adquiere ribetes filosóficos, éticos e incluso ideológicos, en primer lugar porque hay que preguntarse es si resulta válido y universal aquel principio que plantea que todos los seres humanos somos iguales en dignidad y derechos y que una comunidad humana se funda sobre el principio de que todos deben tener las mismas posibilidades y consideraciones o al contrario, que cada uno construye su propio destino y que el que tiene más es porque se lo ha ganado en justa lid. Como se ve la desigualdad va a ser un problema siempre y cuando partamos del primer supuesto, y consideremos que el segundo forma parte de un discurso que, mediante la exaltación de lo individual, busca legitimar la desigualdad.

EsclavosAntiguoEgipto

No nos detendremos  por ahora en estos puntos, la idea es sólo es enunciar los supuestos sobre los cuales descasa las construcciones teóricas en juego. Si haremos algunas constataciones sobre el problema en cuestión. una de ellas es que la desigualdad opera estructuralmente, es decir es el resultado de de un orden social que establece mecanismos claramente definidos de acceso y distribución del os bienes y de la riqueza que se produce a través del trabajo de los miembros de ese grupo social, consagrados por leyes y normas explicitas apoyado por la existencia de un sistema coercitivo que obliga a todos los miembros a aceptar este orden de cosas, así como de discurso ideológico que legitima dicho orden. ¿Ahora la pregunta es como se llega a este orden desigual?. ¿En que se basa la construcción de la desigualdad en el seno de nuestras sociedades?.

Otra constatación es que los seres humanos somos diferentes unos de otros, en todo grupo humano, hasta en los más endogámicos, resulta evidente que cada miembro tiene una personalidad, carácter y características físicas, emocionales, cognitivas diferenciables y que dichas diferencias influyen en las relaciones y los roles que cada miembro asume dentro de la sociedad. Algunos tendrán una mayor capacidad de liderazgo, otros mas habilidades manuales y a

rtísticas, algunos tendrán mas habilidades de pensamiento abstracto y otros  tendrán más habilidades sociales que otros,  etc. y enfrentados a diversas circunstancias y problemas algunas de estas cualidades específicas serán mas o menos valoradas que otras. por ejemplo en situaciones de conflicto aquellos que tengan una mayor capacidad de ayudar a la resolución adecuada de los mismos serán mas reconocidos que otros que no contribuyen Esta diversidad,   que tiene una base genética,  puede constituirse en una primera fuente o condicionante de procesos de diferenciación social al interior de las sociedades complejas, por ejemplo quienes logren desempeñar mejor ciertos roles claves pueden reclamar para si mas privilegios o ejercer una mayor influencia sobre el resto del grupo. Pero podría caber aquí la pregunta ¿por qué el resto del grupo permite que algunos concentren mas poder, privilegios y derechos en desmedro del resto?. La respuesta puede estar dada por el carisma del líder o por la necesidad que siente el grupo de recompensar cierta labor o acción , por ejemplo guiar al grupo durante  un conflicto armado o demostrar tener un poder especial para convencer al resto, o para comunicarse con los espíritus y preveer el futuro, etc. Incluso la simple capacidad de administrar bien o de dictar justicia, en fin, se deduce que ciertos roles claves fueron adquiriendo más importancia que otros y esto se tradujo en obtención de mas privilegios.

 

señor azteca

Pero aún asumiendo que este argumento fuese correcto, no resulta suficiente para explicar la conformación de una estructura social sistemáticamente desigual. En cualquier sociedad los miembros con mayores privilegios dependen del aporte de los grupos subalternos, porque la riqueza y el poder no se crean solas, no se encuentran en la naturaleza, sino que se crean dentro del marco de las relaciones sociales que involucran una distribución desigual de los bienes. Incluso el uso libre del tiempo es un bien que en la antigüedad era privilegio de unos pocos quienes disfrutaban no tener que trabajar porque había otros que obligadamente lo hacían por ellos, por ejemplo los esclavos. Para que exista desigualdad deben entonces existir una apropiación desigual de lso derechos sobre los bienes socialmente valorados. dicha apropiación desigual solo fue posible en aquellas sociedades que producían excedente y que lograron controlar suficientes recursos, por ejemplo un territorio que debían ser administrados y distribuidos, ya sea como derecho de uso o como producto. En ambos casos el control de los recursos y la producción de bienes siempre fueron parte de un esfuerzo social compartido. Es muy probable que la existencia de excedente obligara a muchos grupos a determinar mecanismos de distribución y que algunos pocos miembros se les asignara una mayor responsabilidad y autoridad para administrar dichos bienes.  Y también es probable que esta situación obligara a los grupos humanos a concebir los derechos de propiedad o uso de recursos y bienes, estableciéndose las bases de un régimen de propiedad que sentó las bases para un posterior proceso de concentración y distribución desigual de los bienes socialmente adquiridos y producidos. Sería interesante entonces estudiar los distintos regímenes de acceso y usufructo de bienes que se fueron constituyendo en diversas sociedades en la antigüedad para poder avanzar de manera mas sistemática en un análisis de este tipo.

Por el momento este ha sido un aporte reflexivo al estilo de un ensayo no sistemático que pretende realizar un aporte para identificar las probables causas de la conformación de sociedades desiguales en la antigüedad, que requiere también enriquecerse con otros aportes y puntos de vista.

 

 

 

Apuntes iniciales sobre el origen de la desigualdad I

Luego de varios días sin escribir, vuelvo de nuevo con algunas reflexiones teóricas o mas bien cavilaciones rumiantes sobre la conformación y evolución de la realidad social. A modo de aclaración mi abordaje a la realidad social la hago desde una perspectiva abstracta, no por falta de interés en la casuística o en la contingencia social y política de nuestros días, sino por una necesidad,  muy personal  de aclarar conceptos y perspectivas de análisis que me permitan comprender los procesos históricos y sociales en los que nos encontramos sumidos. El ejercicio de la docencia en el área de la ciencias sociales ha reavivado en mi este interés por buscar respuestas, o al menos aventurar algunas proposiciones que permitan desentrañar viejos problemas y preguntas acerca de los procesos que ocurren en el seno de las sociedades humanas, desde los albores remotos de los orígenes del genero humano hasta la conformación de la sociedad global de nuestros días. Cada articulo no pretende ser un ensayo de explicaciones ambiciosas sino más bien un conjunto de ideas y proposiciones que buscan aportar un grano de arena a la comprensión de la realidad de la evolución social humana. No siquiera quiero atribuirme originalidad en estas reflexiones porque seguramente están alimentadas de lecturas y conversaciones en diversos momentos de mi vida estudiantil, profesional y académica.

Uno de estos problemas esta relacionado con la diferenciación social al interior de los grupos que conforman la sociedad. y la pregunta es ¿que es lo que hace que ciertos grupos o individuos, al interior de una comunidad adquieran un mayor poder y privilegios en desmedro del poder y derechos del resto de esa comunidad?. Partiendo de la base que en las sociedades primitivas si bien se supone existía una división social del trabajo de acuerdo al sexo y la edad,  la diferenciación social era escasa o casi inexistente, hay un momento que se asocia a los cambios ocurridos a partir de la revolución neolítica, en que muchas sociedades (léase pueblos, comunidades) comienzan a diferenciarse internamente, no solo en cuanto a división del trabajo sino que también en cuanto a la distribución desigual del poder y derechos sobre los bienes socialmente valorados.

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No resulta fácil ni evidente una explicación de este fenómeno, ya que la revolución neolítica comprende un periodo de grandes cambios en la organización social de la humanidad, que involucran distintos ámbitos del quehacer humano. el paso de una economía recolectora-cazadora a una basada en la agricultura y ganadería,  la incorporación de nuevas tecnologías de producción, la creación de entidad urbanas, la necesidad de organizar el uso y distribución de excedentes productivos, el uso de la rueda, del caballo, la posibilidad de que algunos miembros del grupo social puedan dedicarse en forma especializada y permanente a otras actividades que no sean necesariamente las productivas como tareas administrativas, de dirección ,de defensa,etc configuran el surgimiento de nuevas formas de organización social y política.

 

Como este artículo es sólo un ensayo no apunta a un análisis exhaustivo de las diversas formas de organización social que surgen a partir de la revolución neolítica hasta la formación del os primeras sociedades-estado, sino sólo a poner en evidencia que durante este periodo se configuran proceso al interior de estos grupos que desembocan en sociedades jerarquizadas y desiguales socialmente, desigualdad que en última instancia se expresa en que algunos logran acceder a ciertos bienes que son preciados por todos y tiene privilegios que otros miembros de la sociedad no tienen, diferencian que se hacen mas evidentes y sistemáticas con el advenimiento de las sociedades que cuentan con un Estado centralizado. Una primera constatación es que algunos miembros de estas sociedades lograron concentrar poder y un mayor acceso a los excedentes productivos (aun no existía el dinero como lo conocemos hoy). Este tema no es trivial porque debe haber habido algún motivo importante ara que el poder se concentrara en pocas manos y que dicho poder se tradujera después en privilegios o desigualdad de acceso a cierto recursos ( tierras cultivables, mayo numero de animales, mano de obra, disponer de los excedentes productivos, etc.) o bien al revés que una buena capacidad de liderazgo o de alianzas permitiera a algunos miembros mas que a otros recibir en recompensa mayor acceso a ciertos bienes económicos en ese grupo en particular. Cabe mencionar que en los grupos pequeños y en especial en aquellos que se dedicaban a la caza y recolección predominaban sistemas de distribución mas igualitario ya que se poseían pocos bienes y todos los miembros eran importantes para generar las condiciones que aseguraran la sobrevivencia del grupo. Es posible que en esas sociedades hubiera existido lideres con estilos autoritarios y que hubiera sumisión a sus dictámenes y sumisiones pero el líder debía guiar a los miembros en función de los intereses comunes del grupo para mantener su legitimidad y la cohesión del grupo. En las sociedades neolíticas dicho principio parece haber desaparecido reemplazado por una lógica que permitió a algunos que ocupaban lugares específicos dentro del sistema de organización social acceder a mas excedentes productivos o mas bienes (tierra por ejemplo) o ambos y dicha distribución desigual iba al fin de cuentas en desmedro del resto del grupo. ¿Como se permitió esto?¿Cómo una parte importante del grupo en cuestión, termina siendo sometido por un grupo mas pequeño?. y ¿cómo la desigualdad en términos distribución de poder y acceso al so bienes socialmente valorados se instala estructuralmente en el seno de estos grupos sociales, pasando a ser parte del sistema de organización misma de la sociedad?. ¿Cómo y por qué se legitima?. Por hoy solo dejare planteada las preguntas para seguir mas adelante con buscar elementos que permitan avizorar respuestas que resulten satisfactorias.

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